Ambientes escolares ecológicos en 5 actividades

Si preguntamos a cualquier persona sobre el significado de la educación, será más que unánime la respuesta, la educación es el medio para mejorar nuestra sociedad y por ende mejorar el entorno en el que vivimos. Bajo esta premisa se han creado diferentes discusiones e iniciativas en torno a educar a niños y jóvenes para la comprensión de que nuestro planeta es el hogar de millones de seres y ecosistemas que deben ser cuidados y respetados, esto en el marco de la educación para el desarrollo sostenible. Cuando esta idea surgió a finales de la década del 90 e inicio del nuevo siglo, parecía bastante descabellado enseñar a los más pequeños a comprender la problemática del daño ambiental y llevar a cabo acciones para contribuir a generar ambientes escolares ecológicos  en pro de nuestro entorno.

¡Pero los niños aman la naturaleza! tratan con el más mínimo cuidado una pequeña flor, una hormiga, y se preocupan por su bienestar, es por ello que es posible trabajar en el aula una temática que debe ser abordada y aprendida con urgencia. Sin duda su implementación desde temprana edad nos traerá un mejor panorama para el futuro, pero debe ir más allá de la educación ambiental que pretende mostrarle a los niños la naturaleza y convivir con ella, debe existir un diálogo intelectual que se combinan con acciones concretas, pero sencillas que los niños puedan hacer, y en las que se puedan divertir.

Como sabemos muy bien que los cambios son procesos largos y constantes, que comienzan con pequeñas acciones, desde Comunidad Juegaula, proponemos cinco actividades para abordar la educación ambiental generando un ambiente más ecológico, donde los niños podrán aprender a contribuir a disminuir la problemática y comprender que sin importar que sean pequeños son una parte fundamental del cambio.

¡No botes! crea: En casa los niños tiene acceso a muchos objetos y materiales que ya nadie usa, y que por tal razón se convierten en desechos contaminantes, pero para evitarlo existe la posibilidad de usar estos viejos objetos y darles vida de nuevo. Una forma divertida es creando juguetes para usar en clase o en su tiempo libre, pueden crear un avioncito de héroe a partir de material reciclado.  

Ya no necesitamos bolsas de plástico: Los niños siempre están dispuestos a colaborar y ser de ayuda siempre, en el aula, en casa o en su vida diaria, y esto implica acompañar a hacer las compras, llevar objetos a clase, o cargar juguetes para jugar, ellos podrán crear su propia  bolsita ecológica con ropa usada, y sin duda enseñarle a sus padres y crear un mejor ambiente en familia.

Mi propio lugar verde: Plantar un pequeño jardín, sembrar un pequeño huerto, son ideas geniales donde los niños podrán ensuciarse y divertirse, y como sabemos que estas dos cosas llevan al aprendizaje, con esta actividad podrán involucrarse directamente con un ambiente más ecológico, que sólo verlo.

Juguetes huérfanos: Muñecas, superhéroes, ositos de peluche, autos se llenan de polvo en casa porque sus padres ya no juegan con ellos, la mejor forma de no acumular, enseñar el valor de compartir y de consumir conscientemente, es donar todo aquello que no se usa a personas que realmente lo necesitan.

Estas actividades su sugerencias de nuestro equipo, pueden ser implementadas según las necesidades educativas, pueden transformarse, mejorarse y compartirse con todo docente que crea en sus estudiantes como constructores de un mejor mundo. Si quieres conocer más sobre la educación sostenible puedes acceder al artículo de la UNESCO Educación inicial para una sociedad sustentable.

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